El pasado 6 de octubre, las instalaciones de la Mancomunitat de l’Horta Sud acogieron la jornada informativa “El papel de las mujeres en el abastecimiento y consumo responsable de productos pesqueros y acuícolas”, organizada por FEDEPESCA en el marco del convenio de colaboración suscrito con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación 2025-2026.
Ante la gran acogida de esta Jornada y sus fructíferos resultados, desde FEDEPESCA hemos entrevistado a las participantes de lo que fue la pieza clave de la Jornada: una mesa redonda con mujeres, líderes y emprendedoras, del sector de las pescaderías tradicionales y la cadena de valor pesquera.
Asimismo, en esta mesa redonda tuvimos el placer de contar con dos expertas en igualdad y perspectiva de género. En esta ocasión, traemos la contribución de Bárbara González, agente de Igualdad de la Mancomunitat de l’Horta Sud, quien además es criminóloga por la Universidad de Alicante y educadora social especializada en género. Su vínculo personal con el mundo del pescado y su trayectoria profesional le otorgan una perspectiva enriquecedora sobre la situación actual de las mujeres en este ámbito.
¡Os dejamos con la entrevista!
UNA UNIDAD DE IGUALDAD AL SERVICIO DE TODA LA COMARCA
Nos ha sorprendido el potente equipo que tiene la Mancomunitat en igualdad, ¿Cuál es vuestra misión?
La Unidad de Igualdad de la Mancomunitat ofrece un servicio de asesoramiento en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres con el objetivo de promover y difundir la igualdad a los municipios de la comarca de l’Horta Sud, en concreto a empresas, ciudadanía y, en especial, a ayuntamientos.
Nuestra unidad además realiza itinerancias semanales in situ en los 8 municipios que tienen menos de 20.000 habitantes y, por ende, no tienen la obligatoriedad de disponer de una unidad de igualdad. Nuestra Unidad de Igualdad palia entonces esta carencia de departamentos de igualdad apoyando en sus necesidades a través de:
- Elaboración de planes de igualdad y evaluaciones de estos, información sobre ayudas y subvenciones, recursos, incorporación de perspectiva de género en políticas públicas municipales, talleres de muchos tipos de contenido del ámbito, creación de guías (asociacionismo, lenguaje inclusivo), realizar acciones de los PMIO, y muchos otros tipos de diligencias en los municipios en los que hacemos itinerancias.
- También gestionamos las propias gestiones de igualdad de la Mancomunitat, entre ellas por ejemplo crear campañas comarcales y elaborar y gestionar jornadas como las que tuvimos aquí hace dos semanas de explotación sexual que tuvieron mucho éxito.
UN TESTIMONIO FAMILIAR CON MIRADA DE GÉNERO
Tú misma estás ligada al negocio del pescado a través de tu familia. Creo que tu abuela y tu tía abuela se dedicaban a ello. ¿Qué recuerdos tienes de ello y cómo lo analizas ahora desde el punto de vista de la igualdad?
Mi abuela Josefa Campos Rico era “pescatera”, como dirían en mi zona, en un puesto de la plaza central de Elda, en Alicante. Era de una familia relevante del sector pesquero que abrió el restaurante de la Sirena en la ciudad de al lado, Petrer, un restaurante de Guía Michelín.
Sin embargo, mi abuela trabajaba en un puesto del mercado para otro (no en el restaurante), se levantaba a las 4 de la mañana para ir al mercado porque por entonces abría a las 7 de la mañana. La jornada laboral era muy larga y las condiciones, precarias, sobre todo para las mujeres. El sueldo era ridículo y parte de lo que cobraba era en pescado, mientras que para sus compañeros masculinos no era así (especialmente para el jefe del negocio). Se presenta aquí la brecha salarial.
Debido a la duración de la jornada, la conciliación era impensable. Mi madre me cuenta que siendo pequeña (como mi abuela estaba trabajando) tenía que subirse a un taburete para llegar a los fogones y cocinar para toda su familia (incluido mi abuelo). Aquí vemos también la transmisión intergeneracional de los roles de género, siendo una simple niña cocinando.
Con la crisis de los 70 y principios de los 80 de la Reconversión industrial, muchas fábricas cerraron y mucha gente quedó en paro. Mi abuela entonces decidió, durante 2 semanas, hacerse cargo del pescado del puesto regalando cartuchos con género a las personas sin trabajo que acudían, poniéndolo de su dinero. Luego la gente cuando se recuperó se lo devolvió con regalos.
El jefe en cuestión, que es quien ostentaba el capital y no ella, no sacó esa empatía para cuidar del pueblo. ¿Y por qué ella sí? Porque son las mujeres sobre las que recae la responsabilidad emocional del cuidado de los demás, debido a la socialización diferencial de género durante la crianza. Mientras tanto en ellos: el poder, el dinero, el reconocimiento social.
Porque sí, mi abuela podría ser una figura relevante y más con estos actos, como “la pescatera del pueblo”, pero a fin de cuentas es a una escala mayor, social, que quien se lleva el aplauso es el jefe. Y el dinero, las oportunidades para crecer y el renombre.
El caso de su hermana, que se llamaba Carmen, la del restaurante de la Sirena, era bastante distinto. Para que el restaurante fuera así de reconocido hubo una labor por detrás muy importante. Ella fue de las primeras mujeres en formar parte de la Lonja de Santa Pola, también se levantaba a las 4 o 5 de la mañana para coger el producto fresco en primera línea.
Como agente de igualdad, me interesa subrayar la importancia de reconocer el trabajo y el liderazgo de las mujeres en este ámbito estratégico para la economía y la sostenibilidad.
Considero que, aunque las condiciones de las mujeres de este sector no son como las de la generación de nuestras abuelas, todavía están invisibilizadas, poco reconocidas y en desempleo (en comparación con sus compañeros masculinos). Esta responsabilidad del cuidado continúa recayendo en ellas, aunque hayan pasado décadas, y hay que ir con cuidado con el fenómeno del “espejismo de igualdad”, que nos puede hacer creer que ya se ha conseguido la paridad cuando todavía queda mucho por hacer actualmente.
LA BRECHA LABORAL, TODAVÍA PRESENTE
He visto en la web de la Mancomunitat que ofrecéis un servicio a empresas, ¿qué os demandan? ¿qué carencias habéis detectado en el mundo de la empresa? ¿y en el comercio especializado?
La Mancomunitat de l’Horta Sud coordina el Pacte per l’Ocupació de l’Horta Sud, o sea, el pacto por el empleo, que es el departamento que presta servicio también a empresas, comercios y personas emprendedoras. Antes de la DANA, es decir, en una situación normalizada, nos demandaban asesoramiento de todo tipo, formación, acompañamiento para crear un negocio y otros. Desde la DANA, es donde más se han detectado estas carencias. El equipo ha hecho un trabajo importante para rescatar negocios. Hemos asesorado a cientos de comercios (entre ellos, comercios locales, comercios especializados) para que pidieran todo tipo de ayudas y ahora les ofrecemos un servicio gratuito de planes de viabilidad “AVANZA EMPRESAS”, planes para reenfocar la actividad y otros similares, gracias a la colaboración gratuita de profesorado y alumnado de cuatro universidades valencianas.
Al no ser yo especialista expresamente en datos de comercio las compañeras y compañeros de Empleo de la Mancomunitat sacaron los datos correspondientes del Ministerio de trabajo y Seguridad Social, en concreto en cuanto a 20 municipios de la comarca de Agosto de 2025 (es decir, bastante actualizados) de todo el proceso del comercio de este sector: desde pesca y acuicultura, pasando por industria de la alimentación (piscifactorías, etc.), comercio al por mayor y, finalmente comercio al por menor o especializado (que sería el local).
Por un lado, en cuanto a datos de afiliación a la SS (la suma de cualquier tipo de estos que he mencionado de actividad de acuicultura), tenemos el grupo de autónomos y autónomas, siendo ellos 3.516 frente a ellas 2.591 (es decir, prácticamente 1.000 menos) y, en cuanto a trabajadores y trabajadoras por contrato ellos suman 33.245, frente a la cifra de ellas que es 22.755 (lo que supone unas 10.490 mujeres MENOS que HOMBRES contratadas). No hace falta ser muy espabilado para percatarse de la brecha laboral de género.
Por otro lado, si nos fijamos en lo que viene siendo la estimación de puestos de trabajo de pescaderías y marisquerías, se presenta el dato de una presencia del 1%. Es decir, de cada 100 trabajos 1 es de pescado.
Por último, en cuanto a estimaciones poblacionales, se presenta un 18% de la población comarcal trabajando en estos puestos. En cuanto a cuantía de comercios comarcales, son 45 comercios de pescado al por menor: es decir, en resumen, unos 2 comercios por cada pueblo. Es muy poco, y más teniendo en cuenta que cada vez se abandona más el comercio local.
RECOMENDACIONES PARA AVANZAR EN IGUALDAD
En tu opinión, ¿qué nos recomendarías para avanzar en la sensibilización de nuestro colectivo en igualdad y empoderamiento?
Bueno, para avanzar en general en igualdad siempre hay que hacer fusión de líneas de actuación desde varios ejes simultáneamente, no existe una vía única. Siempre es (y debe ser) una actuación multidisciplinar y transversal entre todos los departamentos (juventud, empleo, etc.).
- Por tanto, sería una aproximación de actuación el combinar estas líneas lo que podría generar un cambio sostenible en el sector:
- Sensibilización social (cambiar miradas a través de jornadas de formación -como estas-, campañas de comunicación y materiales divulgativos para concienciar).
- Empoderamiento real (a través de incorporar perspectiva de género en planes de desarrollo local y marítimo-pesquero, formación y asesoramiento jurídico/laboral a las mujeres del sector, incluso crear redes entre mujeres a través del asociacionismo).
- Visibilización pública (colaborar con centros educativos para que niñas tengan referentes, premios, reconocimientos anuales, protagonismo a las mujeres en festividades locales “ferias del mar”)
¡Muchas gracias, Bárbara por tu implicación y colaboración en esta iniciativa para seguir mejorando e impulsando al sector en materia de igualdad y perspectiva de género, así como para la puesta en valor de las mujeres del sector!



